La magia de los materiales artesanales
Escrito por: Ronald Quezada
¿Qué es lo primero que te habla cuando entras a un espacio?¿Lo primero que se comunica contigo?¿serán sus formas, sus dimensiones, su iluminación, o sus colores?. Para el arquitecto, como para todo ser humano, los espacios se comunican a través de muchas formas y es que tú no llegas a la arquitectura, la arquitectura llega a ti.
Si lo pensamos detenidamente, la arquitectura es una ciencia que se encarga de estudiar y crear sensaciones, además se encarga de CONECTAR, de comunicar una idea al mundo, de despertar algo dentro de cada uno de nosotros, de provocar curiosidad, de generar sensaciones, y es en este campo en el de generar sensaciones, donde el correcto e ingenioso uso de los materiales tiene su valor.
Cuando hablamos de materiales artesanales, estaríamos en lo correcto si nos referimos a todo material producto de un proceso artesanal, realizado de forma manual, con la ayuda mínima de la automatización o maquinaria, es un producto distinto a los demás, una artesanía es un objeto completamente cultural, ya que tienen la particularidad de variar dependiendo de la cultura, el país, el clima y la historia de cada lugar.
A diferencia de los materiales producidos en serie, estos materiales, al ser elaborados manualmente, tienen la maravillosa cualidad de crear sensaciones que causan un impacto a nivel personal, la facilidad para contar historias, y no es eso lo que también busca un arquitecto? que sus obras no solo sean funcionales y eficientes independientemente sean estas desde una casa hasta un edificio corporativo, el arquitecto busca contar historias a través de su obra, un producto artesanal, por si solo hace ese trabajo.
Tomemos un tejido artesanal salvadoreño por ejemplo, es un material que nos cuenta no solo sobre su cuidadoso proceso de producción, el empeño y la destreza de su confección, sino además nos cuenta la historia de su origen. Siendo así, sin lugar a dudas un material que conecta con las personas de manera única, que nos habla de nuestra cultura, de las casas de nuestros abuelos, de nuestros origines, de dónde venimos, es un material que despierta recuerdos y nostalgia.
Y a este punto a lo mejor te surge la interrogante, ¿cómo podemos hablar de artesanías en la arquitectura del siglo XXI? Cuando aparentemente ya no hay espacio para este tema, viendo la gran variedad de materiales que se producen en serie, cada vez más fuertes, cada vez más longevos, pues podríamos decirlo de esta manera: para crear una experiencia, el arquitecto debe ser capaz de proyectar una idea de una manera tan minuciosa y clara, que despierte algo en los usuarios, y una de las maneras más eficientes para hacerlo es por medio de las micro sensaciones, las cuales se refieren las muchas impresiones o estímulos, que produce una imagen por medio de los sentidos. Y estas pueden emplearse manejando el detalle de tal manera que permita la unión de lo moderno con el pasado y en este caso con lo artesanal. El resultado, maravilloso, un espacio que puede brindar comodidad y elegancia, pero que debe también tener un carácter, debe ser un espacio humano y agradable, rico en detalle.
La arquitectura actualmente se encuentra en un estado de transformación permanente, y este proceso es tan frenético, donde lo nuevo y moderno son para algunos sinónimos de innovación, pero pregúntate también, no debe el arquitecto ser capaz de innovar en todos los sentidos? convertirse en el ser mediador, que INTEGRE y ARMONICE los elementos dentro de un espacio.
Alvar Aalto dijo alguna vez “La arquitectura moderna no significa el uso de nuevos materiales, sino utilizar los materiales existentes de una forma más humana” y esto no se traduce en permanecer estáticos, si no en empujar los limites, en crear, pero no olvidar nunca el valor del legado que hemos recibido.

diciembre 31, 2016
Excelente Publicación